lunes, 5 de julio de 2010

¿Es el Aikido un arte marcial para mí?



Antes de iniciar la práctica del Aikido son muchos quienes deben elegir entre diversas artes marciales. Para los prácticantes de Aikido (como para los para la mayoría de practicantes de otras disciplinas) la cuestión de si éste es un arte marcial superior al resto es completamente irrelevante. En cambio, resulta muy importante saber si nuestra personalidad se adapta a su práctica. Aquí analizamos algunas de sus características:

•Aikido es un arte marcial que descarta plenamente la competición. El Aikido tradicional carece de combates o competiciones, de victorias y derrotas. Si hay una lucha, es con nosotros mismos, si encontramos una victoria, es en nuestros progresos.

•En Aikido no existen distinciones de graduación entre sus prácticantes antes de alcanzar el cinturón negro (a diferencia de otras artes marciales donde los prácticantes obtienen cinturones de distintos colores). La única retribución que se obtiene es la satisfacción al ir observando nuestra mejora constante.

•Aplicar las técnicas de Aikido de una forma mínimamente correcta requiere tiempo y constancia. En karate u otras disciplinas siempre podremos ejecutar desde el principio algunas técnicas de golpeo (con más o menos efectividad). En cambio, en Aikido nos encontraremos frecuentemente con que nos resulta muy complicado ejecutar las técnicas que se proponen y eso puede conducir a la frustración. Por lo tanto, dedicarse a la práctica del Aikido requiere una dosis de paciencia importante y una decisión firme de practicarlo durante un tiempo.

•En general, el enfoque que tiene el Aikido es muy tradicionalista y, aunque obviamente ha habido adaptaciones para que resulte más comprensible para la cultura occidental, la jerarquía, la etiqueta y los rituales son muy importantes. Si queremos convertirnos en Aikidokas deberemos estar dispuestos a asumirlas.

•El Aikido posee una fuerte carga filosófica y espiritual si bien ésta se experimenta en un principio desde un punto puramente físico. Justamente esta característica hace que los conceptos del Aikido sean extrapolables a la mayoría de las situaciones cotidianas en las que nos podamos encontrar.



•Aikido es un arte marcial muy flexible. Durante la práctica, una de las premisas es adaptarse al nivel de nuestro compañero de entrenamiento. Por lo tanto, en función de nuestra personalidad y nuestras capacidades físicas podremos ajustar nuestra forma de entrenar.

•Desde un punto de vista puramente físico, Aikido es un arte marcial que hace un especial hincapié en el desarrollo de la flexibilidad y la mejora postural. Esto ayuda a un mejor mantenimiento de nuestra estructura muscular y ósea. Por otra parte, y al contrario de lo que se podría pensar, existen muy pocas lesiones en Aikido ya que se incide fuertemente en la forma de recibir las técnicas para evitar accidentes.

•Por último, Aikido es sobre todo un viaje que guarda muchas sorpresas en cada una de sus etapas. Cada vez que creemos que hemos aprendido todo, nos encontraremos con algo nuevo a lo que enfrentarnos que nos ayudará a ser más flexibles, amables, honestos y tolerantes. Ahí es donde reside el verdadero atractivo del Aikido como arte marcial.

Fuente: Aikido.es

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